La idea del alquiler. De dónde surgió realmente
Cuando me mudé a España, empecé a trabajar en el alquiler turístico de viviendas. Con el tiempo entendí cómo funcionaba este negocio: los meses con mucha demanda, los meses más tranquilos y la importancia de la estacionalidad.
En aquel momento todavía no existía LSR365 (Libertad Sobre Ruedas). Esta es la historia de cómo empezó todo.
Al mismo tiempo tenía una afición completamente distinta. Un amigo tenía un pequeño velero y, siempre que podíamos, salíamos a navegar por la costa. A veces volvíamos el mismo día y otras pasábamos la noche fondeados.
Lo que más me gustaba no era navegar. Era la sensación de libertad. Tener todo lo necesario contigo, desconectar de la rutina y despertarte cada mañana en un lugar diferente.
Mientras tanto, cada vez me fijaba más en las autocaravanas. Las veía en la carretera, en las áreas de descanso y en los campings. Poco a poco empecé a darme cuenta de que un velero y una autocaravana tenían mucho más en común de lo que parecía.
Los dos te permiten viajar sin depender de un hotel. Los dos te obligan a vivir con lo realmente necesario. Y los dos te ofrecen esa sensación de libertad que tanto me gustaba.
Pero también había una diferencia importante.
En el mar todo depende del tiempo. Si cambia el viento o llega una tormenta, simplemente esperas. Aunque tengas tiempo y ganas de seguir, la decisión ya no depende de ti.
Cuando por fin pudimos salir del puerto deportivo y cruzamos la puerta hacia la ciudad, sentí un contraste enorme. Un minuto antes solo había viento, agua y silencio. Al otro lado de la puerta aparecieron el ruido de los coches, los cláxones, la gente y el movimiento constante. Era como pasar de un mundo a otro en cuestión de segundos.
Fue la primera vez que comprendí hasta qué punto unos pocos días lejos de la rutina pueden cambiar la forma en que percibes todo lo que te rodea. En aquel momento todavía no sabía prácticamente nada sobre las autocaravanas y ni siquiera pensaba en alquilar una.
Muchos años después, cuando empecé a trabajar con LSR365 y vi que muchas personas alquilaban una autocaravana solo para un fin de semana, las entendí perfectamente. Ya había vivido esa sensación. A veces no hacen falta dos semanas de vacaciones. Dos o tres días desconectado de todo pueden ser suficientes para volver con la cabeza completamente despejada.
Además, un velero siempre está limitado por el mar y la costa. Para recorrer grandes distancias hacen falta semanas, a veces incluso meses.
Con una autocaravana todo era diferente. En dos semanas podía recorrer el norte y el sur de España, subir a la montaña, bajar al mar o incluso cruzar la frontera hacia Portugal o Francia. No porque fuera más rápido, sino porque podía decidir el siguiente destino en cualquier momento.
Poco a poco empecé a unir dos mundos que hasta entonces veía por separado. Por un lado, ya conocía el alquiler turístico. Por otro, cada vez me atraía más la forma de viajar en autocaravana.
Entonces apareció una idea muy sencilla. Durante el verano podía alquilar la autocaravana y, cuando terminara la temporada, utilizarla para viajar yo mismo. No hice números ni preparé un plan de negocio. Simplemente me pareció una idea lógica que encajaba con mi forma de vivir y de viajar.
A partir de ese momento empecé a observar con más atención cómo la gente utilizaba las autocaravanas, en qué épocas del año viajaba y qué tipo de rutas hacía. No tenía prisa por tomar una decisión. Solo quería entender mejor ese mundo.
Todavía no era un proyecto.
Pero mirando atrás, creo que fue exactamente ahí donde empezó, sin darme cuenta, la historia de LSR365 (Libertad Sobre Ruedas)